Una gota de agua

Una gota de agua

La virtud de una gota de agua está en la constancia, de esta forma puede hacer ceder cualquier superficie; el resultado en definitiva no será inmediato, tampoco será sencillo, y hasta parecerá que no produce nada, pero el efecto de hacerlo todos los días, insistentemente sin que alguien en particular lo note, dará como consecuencia el cambio de la estructura donde cae, cualquiera que sea: tierra, madera, cemento, piedra, etc. Aunque sea un proceso lento, que dure cientos de años.

Vivimos en una época que exige que todo sea rápido, porque la vida y la sociedad en la que estamos se mueven con mucha velocidad cada día. Esto es necesario en algunas áreas de la vida. Pero también nos debe poner a analizar si nuestro crecimiento personal o nuestra relación con Dios pueden ser tratados de la misma manera para que obtengamos el resultado que Dios espera.

“Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo.” Efesios 4:13 (NTV)

Algunas palabras que rescato del verso anterior son: proceso, maduros, plena, completa. Si alguien ha decidido alcanzar y proponerse algo en su vida laboral, familiar, profesional, o emocional estoy seguro que estas palabras le significan algo.

Todos los días de forma intencional podemos tomar la decisión de crecer y acercarnos a Dios, aunque parezca que el resultado sea casi ninguno, o aun cuando nadie en particular lo note, el efecto de hacerlo todos los días, insistentemente, dará como consecuencia un resultado más duradero, que no se acaba hasta que lleguemos a la última medida, la de Cristo.

Recuerde, se puede empezar con 5 minutos al día, como la gota de agua su virtud no es la fuerza, sino la constancia. Lea la Biblia, ore, ayude a alguien, haga una buena acción, lea un buen libro, etc. Sin renunciar, no abandone aunque piense hacerlo, puede cansarse pero siga adelante; si no entonces ¿de qué manera podríamos crecer personalmente y en nuestra relación con Dios todos los días?