Todos somos constructores

Todos somos constructores

La idea de Dios, es que pasemos de ser simples creyentes a ser discípulos. Cuya vida esté fundamentada y regida en su Palabra, como buen discípulo.

La parábola que describe Lucas 6:46-49, nos ayuda a convertirnos en mejores constructores de una vida en Cristo.

  1. Cada persona es un constructor, porque vivir significa construir. Según esta parábola, especialmente se considera a todo oyente del evangelio un constructor.
  2. No hay cuatro o seis tipos de constructores. Hay solamente dos clases de constructores. Hay constructores sabios y constructores necios.
  3. El constructor sabio o sensato edifica su vida sobre la Roca sólida que es Cristo. En forma sincera y seria, de manera íntegra, regula su diario vivir de acuerdo y en armonía con la Palabra de Dios. Se somete al proceso transformador de la Palabra. Pero el insensato, aunque escucha la Palabra no se rige por ella sino que sigue su propio camino.
  4. Tarde que temprano viene la hora de la crisis. Y ésta es inevitable, ya que en esta vida todos estamos sujetos a dificultades y a pruebas. El constructor sabio mirará que su vida construida sobre Cristo, ni siquiera se mueve al ser sometida a prueba por este torrente de aflicciones. Mientras tanto, la casa del constructor insensato se derrumba inmediatamente, porque no tiene su fundamento en la Roca que sostiene la vida que es Cristo.

Tengamos esta esperanza, que nos habla la Palabra en Judas 1:24-25

¿Sobre qué estás edificando tu vida? ¿Qué tipo de constructor eres?