Diagnóstico de Corazón

Diagnóstico de Corazón

Si la voluntad de Dios es que crezcamos espiritualmente, ¿se llevará a cabo esta voluntad de todas formas?

La respuesta es: no. El plan de Dios para nosotros es de bien (Jeremías 29:11), pero como Dios nos dio libre albedrío (la libertad de escoger), podemos recibir o rechazar este plan. Dios quiere que maduremos y seamos como su Hijo (Romanos 8:29), pero este plan se cumplirá en la medida en que nosotros colaboramos con Dios para que se cumpla. Dios trabaja con nuestras decisiones; así que creceremos en la medida en que somos intencionales para hacerlo.

Si Dios trabaja con nuestras decisiones, ¿qué debemos hacer para crecer espiritualmente, si ésta es Su voluntad?

Hoy conversaremos sobre un hábito que todo seguidor de Cristo debe cultivar para crecer espiritualmente: Realizar un autoexamen diario del corazón.

No podemos cambiar a menos de que reconozcamos que lo necesitamos; y no podemos reconocer que lo necesitamos, si no conocemos la realidad de nuestro corazón. Una forma de obtener este diagnóstico de la realidad de nuestro corazón es pidiéndole a Dios que lo examine.

La Biblia dice que el corazón es engañoso (Jeremías 17:9), y que podemos mentirnos a nosotros mismos (Salmo 119:29). Esto quiere decir que podríamos creer que estamos “bien” espiritualmente, y no estarlo; o podríamos creer que no necesitamos cambiar, cuando la verdad es que lo necesitamos.

Por esta razón, necesitamos que sea Dios quien nos examine, y nos diga qué hay en nuestro corazón que es un estorbo para nuestro crecimiento. Una forma de pedirle a Dios que lo haga, es usando una oración que utilizó el rey David:

“23 Señor, examina y reconoce mi corazón: pon a prueba cada uno de mis pensamientos. 24 Así verás si voy por mal camino, y me guiarás por el camino eterno”. Salmo 139:23,24 (NTV)

Dios puede decirnos si hay pecado en nuestro corazón, del cual debemos arrepentirnos; o si hemos estado abrazando el resentimiento, por la ofensa de una persona, y que debemos perdonarle.

Este ejercicio diario de “desnudar” nuestro corazón, es indispensable para madurar espiritual y emocionalmente. En una próxima ocasión, conversaremos sobre cuál es el siguiente paso, después de que tienes el diagnóstico de tu corazón.

Para reflexionar y actuar: ¿Hace cuánto te hiciste el último “chequeo” del corazón? Toma 5 minutos diarios para pedirle a Dios que examine tu corazón. Si tu deseo de crecer espiritual y emocionalmente es genuino, Dios te hablará la verdad en amor, para que puedas crecer y madurar… tal y cual es Su voluntad.

Un comentario

    Jhonny

    Gracias… Esta palabra ha hablado a mi corazón, y ha sido en un momento bastante complicado de mi vida, que bueno lo que Dios hace a través de ustedes.

Los comentarios se han deshabilitado.