Celebremos la independencia

Celebremos la independencia

En Costa Rica, en Setiembre celebramos la independencia de España (1821). Este año 2014 celebrábamos 193 años de ser independientes.

Es una época donde lo hacemos de muchas maneras y expresiones folklóricas: desfiles, comida y bailes típicos, etc. Todo esto era una gran ilusión que teníamos como niños y jóvenes durante nuestros años de estudio.

Analizaba este año que esa emoción ha cesado en mi vida, ya los 14 y 15 de setiembre no son celebrados con las mismas fuerzas y ganas que lo hacía en otros tiempos; porque de seguro estoy haciendo algo “más importante” que no me permite detenerme para celebrar nuevamente y recordar esos momentos de alegría e independencia.

¿Y todo esto qué, cómo afecta mi vida como cristiano?

Cuando analizaba el comportamiento que tengo ahora, me hice una pregunta que deseo compartir, y dejar que Dios nos hable por medio de su Espíritu Santo y seamos discipulados conforme a Su Palabra.

¿Cómo celebramos la independencia que Dios nos ha dado por medio de Su hijo Jesús del reino del diablo?  Hay algo importante que debemos aprender y es a no seguir con la mentalidad de esclavos: En Éxodo encontramos una de las más grandes historias de la Biblia (para mí): la salida del pueblo de Israel de Egipto, luego de estar esclavos por 430 años (Éxodo 12:41). Imagina por un momento ¿qué implicó esos 430 años de esclavitud para este pueblo? Analiza ¿cuántas generaciones de familias nacieron siendo esclavos? Ya para algunos ser esclavos era “la mejor carrera universitaria” que podían obtener (es una broma).

Sabes, Dios te ha llamado para que tengas vida y la tengas en abundancia (Juan 10:10), no para que te sigas involucrando con el reino del cuál fuiste libre y ya no tiene dominio sobre tu vida. Cuando una nación se independiza de otra, es para desligarse completamente de sus reglas, leyes y dominio. Ya no tienen que seguir obedeciendo todo lo que antes ese reino les dictaba. Ahora son libres para vivir bajo un nuevo reino. Así hemos sido nosotros llamados de las tinieblas, a Su luz admirable (1 Pedro 2:9); para que no vivamos más bajo el pecado ni el reino del diablo que su único plan es matar y destruir (Juan 10:10).

Así que debemos aprender de ese pasaje en 1 Pedro 2:9, donde nos dice que usted y yo somos “…linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios…” Ya no vivimos bajo el reino de las tinieblas, ahora somos independientes de ese reino y dependientes del Reino de Dios. Somos nuevas criaturas y lo viejo quedó atrás (2 Corintios 5:17). Ya no más de seguir creyendo los engaños del diablo sobre tu antigua forma de vivir, todo es hecho nuevo cuando aceptas a Jesús como tú Señor y Salvador.

Como bien dice la frase popular, cuando el diablo te recuerde tu pasado, recuérdale su futuro. Debemos tener palabras de vida sobre nosotros y no de mal, debemos aprender a vernos y vivir bajo lo que somos, HIJOS DE UN REY:

Deuteronomio 28:13: “Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas”.

Que en tu vida siempre esté la mirada solamente en Dios, en lo que Él nos enseña, en lo que Él nos dice que somos. Que aprendamos a cumplir con sus mandamientos, los cuáles nos llevan a la libertad, a ser mejores discípulos y poder CELEBRAR LA INDEPENDENCIA con tanta alegría al ver que ya no vivimos bajo el reino del diablo, sino que somos ciudadanos del Reino de Dios.

¡Celebramos la independencia siempre!

Para reflexionar:

  1. ¿Por qué has dejado de celebrar la independencia que Dios te ha dado?
  2. ¿Qué cosas que hay en tu vida debes quitar para ser libre totalmente y poder celebrar con gozo?